Index artículos






 

Artículos EMDR 

    CIOPA 2001 -
    CONGRESO INTERNACIONAL ONLINE DE PSICOLOGÍA APLICADA

    del 11 al 18 de noviembre de 2001

    Ponencia/Conferencia:

    LOS PROCESOS DE DUELO ANTE PÉRDIDAS SIGNIFICATIVAS
    María Antonia Plaxats

    En primer lugar expongo mi satisfacción por participar en este encuentro virtual y poder compartir con ustedes mi granito de arena hacia la humanización de las relaciones intra e interpersonales en general, y en el acompañamiento en los procesos de duelo ante pérdidas significativas en particular.

    A título de breve presentación, diré que mi marco de referencia es el Paradigma Holístico dentro del que se inserta la Psicología Humanista. Ver Anexo III.

    Desde ahí entiendo al ser humano como un compendio de cinco grandes dimensiones: mental, física, emocional, relacional/social, y espiritual, desde el máximo respeto hacia las distintas formas de comprender cada una de las dimensiones. En el caso de la espiritualidad, como sabemos, mientras para unas personas la espiritualidad se encuentra idefectiblemente vinculada a religión, para otras no es así.

    Marie de Hennezel y Jean-Yves Leloup, presentan sensitivamente estos aspectos de la vida humana en su libro El arte de morir -Tradiciones religiosas y espiritualidad humanista -ver (letra ele=l) en el Anexo V-Bibliografía-. Como ellos, entiendo que al negar la muerte, nuestra sociedad, se priva de una reflexión y una meditación sobre la cuestión del sentido y de lo sagrado, y sin embargo, algunos momentos de la vida, y en especial las crisis, nos ponen de frente a estas cuestiones esenciales. "Este espacio de lo sagrado, -afirman los autores- del sentido, de la relación del ser humano con aquello que le ultrapasa, que antaño era organizado por las tradiciones religiosas, hoy se muestra a muchos como una espacio que hay que cubrir y volver a habitar". (Pg. 153).

    Sogyal Rimpoché en El libro tibetano de la vida y de la muerte -ver (letra elle=ll). En Anexo V-Bibliografía- nos recomienda que para encontrar una senda espiritual u otra, sigamos con completa sinceridad la senda que más nos inspire. "Lea los grandes libros espirituales de todas las tradiciones -nos aconseja el autor-, hágase una idea de lo que pueden querer decir los maestros, cuando hablan de la liberación y de la iluminación, y descubra qué enfoque (...) le atrae y le conviene más. Aplique a su búsqueda todo el discernimiento de que sea capaz; la senda espiritual exige más inteligencia, más sobria comprensión y más sutiles poderes de discernimiento que ninguna otra disciplina..." (Pg. 171).

    En mi práctica profesional, utilizo una síntesis integrativa de distintos procedimientos de la Psicología Humanista, y de la Psicología Transpersonal de la mano de autores como Ken Wilber y Stanislav Grof -ver (m) y (n) respectivamente en Anexo V-Bibliografía- con intención de equilibrar al máximo las funciones de ambos hemisferios cerebrales en conjunción con el cuerpo como emisor y receptor primordial. A dicha síntesis añado cuanto de otros enfoques conozco y considero útil.

    Por ejemplo, desde elementos del Cognitivismo/Constructivismo al Psicoanálisis, pasando por la perspectiva sistémica, a los que me acerco con interés y respeto.

    De lo que acabo de decir, debe entenderse que, el somero conocimiento de algunos enfoques, no me impide una utilización responsable y efectiva de algunas de sus premisas y técnicas.

    Teniendo como eje a la Terapia Gestalt (ver Anexo IV) y su proceso de toma de conciencia como fundamento para cualquier cambio, utilizo enfoques psicocorporales, técnicas de dinámica de grupo y psicodrama, de visualización o imágenes mentales, y del arte aplicado al crecimiento personal y a la psicoterapia. También técnicas de relajación, de entrenamiento asertivo y de escritura. Todo ello conjuntado con procedimientos de reflexión, análisis y comprensión de los procesos, desde una perspectiva global e integradora que incluye un reconocimiento de los valores éticos en juego.

    Como suele ocurrir, todo mi trabajo es fruto de un compendio de aportaciones externas que he tratado de elaborar y digerir con mis propias experiencias personales y profesionales. Así, esta ponencia viene acompañada de una relación bibliografía (Anexo V) que, puede ser ampliada en base a demandas concretas.

    ________________________________________________________________


    Por mi formación en Psicología Humanista, entiendo que "humanizar" significa : una forma viva, global, integradora, creativa, honesta, sensitiva y respetuosa de entender al ser humano, su entorno y sus interacciones.

    Y son esas premisas las que me hacen afirmar - aunque no descubrir -, que la aflicción y el dolor ante pérdidas importantes es un conjunto de procesos a menudo erróneamente tratado, que bloquea nuestro potencial de crecimiento, mientras que una adecuada elaboración del duelo incrementa la fortaleza para afrontar lo negativo y lo positivo en el presente y el futuro de nuestra existencia.

    Cada pérdida importante puede ser también una oportunidad de transformación creativa, si podemos integrar la amplia y profunda gama de sentimientos, emociones, actitudes, creencias, ideas, omisiones y acciones implicadas en el proceso.

    La propuesta es "complicadamente simple": conocer más y mejor los procesos de duelo, para facilitarnos y facilitar transformaciones saludables del conjunto de pensamientos, emociones y comportamientos asociados a la pérdida. Ello nos permite acompañar con calidad...; humanizar la atención a las personas que sufren..., empezando por un@ mism@.

    Entre otros muchos autores que se basan en su experiencia personal y profesional, y entre distintos ámbitos relacionados con la humanización de las relaciones, recomiendo el libro La muerte íntima, de Marie de Hennezel. -Ver (a) en Anexo V-Bibliografía-
    _______________________________________________________________

    El título de esta ponencia es LOS PROCESOS DE DUELO ANTE PÉRDIDAS SIGNIFICATIVAS, debido a mi convenicimiento de que lo que se entiende como proceso de duelo ante la muerte, es perfectamente aplicable a otras pérdidas. Y no sólo eso, sino que resulta muy útil que sea aplicado a otras pérdidas.


    Como sabemos, para humanizar, hay que ser capaz de amar: amarnos a nosotros mismos desde la autoestima, -que no prepotencia-. Y ser, también, capaz de amar a otros seres y al entorno, teniendo en cuenta, que amor no es ni debe ser sobreprotección.

    Naturalmente, todo ello requiere un esfuerzo para el cambio, o para el mantenimiento de ciertas actitudes ante la vida, ante el sufrimiento, y ante la muerte.

    Y es ya conocido que la muerte y el sufrimiento , referidos a las relaciones intra e interpersonales, han sido apartados en nuestra sociedad occidental. A su alrededor se ha generado un pacto de silencio: son temas que estorban.

    Descargar artículo completo y anexos (Documentos en Word, 71 Kb)